LUISCANDELA-Fotovoltaica
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El caso del Hotel Yonu que casi me cuesta la vida.
Por Luis Candela
No olvidaré nunca el caso del Hotel Yonu, octubre 2017, República Dominicana.
Por aquél entonces ya no vendía sistemas fotovoltaicos sino que los diseñaba o montaba para otros. En este caso Andrei, un italo-rumano desplazado al país por su empresa, había vendido al hotel Yonu, un hotel pequeñito, un sistema FV de 130 kWp más o menos.
Fue de esas ventas hechas con imagen satelital y sin ningún tipo de criterio o estudio técnico detrás, "yatusabe".
Ese proyecto fue el primero que tuve que hacer en mi vida con un sistema este-oeste. Era algo bastante novedoso. Era una moda que comenzaba y se tenía poca experiencia en cuanto a al resultado de sus ventajas teóricas.
Cuando el encargo llegó a mis manos no había planos de implantación ni se había hecho levantamiento de obstáculos ni sombras ni de punto de conexión. No había nada de ingeniería.
Únicamente entrega de módulos, 4 inversores fronius y la estructura K2 systems E-W. Esto es sigue siendo muy habitual. Si has vendido mano de obra para sistemas FV sabes de qué te hablo.
El recuerdo especial que tengo de este proyecto se debe a varios temas. Uno de estos fue que me electrocuté. Concretamente dos veces, una de ellas con heridas moderadas en el antebrazo que me dejaron cicatrices.
Es curioso que la probabilidad de que te ocurra algo así no es muy alta y sin embargo, a mí, dos veces y en el mismo proyecto.
También he de decir que una de esas dos electrocuciones no se debió al sistema fotovoltaico en sí si no a que las carcasas de los aires acondicionados del hotel estaban conectados a una fase en lugar de a la tierra.
El otro motivo por el cual jamás olvidaré este proyecto es todavía más bizarro, porque es una de esas cosas que no se pueden obviar en el diseño de un sistema este-oeste. Ni, por supuesto, en su montaje. No tener en cuesta ese detalle hará que el proyecto entero tenga que levantarse y replantearse. Como fue el caso.
Resulta que la geometría del edificio no era perfectamente rectangular y por tanto los ángulos entre aristas no formaban 90º. A simple vista sí, incluso desde Google Earth podrás ver que parece rectangular. Sin embargo no lo es. Y eso hacía que a medida que se iba poniendo la estructura, las filas se fueran acercando cada vez más a la fachada hasta el punto de caerse. Todo a pesar de que las filas estaban perfectamente alineadas.
En un sistema fijo con orientación hacia ecuador esto lo puedes corregir eliminando módulos de la fila, pero en un sistema e-o, este error conlleva a quitar filas enteras.
La lección aprendida es no fiarse NUNCA de lo que hacen los arquitectos. Este mundo subsiste gracias a los ingenieros.
Cada día (sin excepción) envío un caso real fotovoltaico resuelto. Si los quieres recibir deja tu email y mañana a las 7am recibes el próximo.